Clases Menéndez García
A 0.27 km
Directorio de Colegios San Agus — Encuentra el centro ideal
Directorio de Colegios San Agus — Encuentra el centro ideal
Situado en Avilés, Rozona Centro de Formación representa una opción de referencia en el ámbito de Centro de formación profesional. Ubicado en C. Muralla, 34, Rozona Centro de Formación ofrece fácil acceso para los interesados en servicios relacionados. La comunidad han valorado a este negocio con 3.5 estrellas. Para conocer detalles, se recomienda visitar Rozona Centro de Formación.
Solo recomendaría Rozona si necesitas cursar un ciclo que solo ofrecen ellos y no tienes otra alternativa. En caso de que puedas acceder al mismo ciclo en otro centro, sinceramente, te aconsejaría optar por esa otra opción.
He cursado el Grado Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico durante dos años, con un coste total aproximado de 6.000€. Aunque esta cantidad podría hacer pensar que se trata de una formación de calidad, la realidad dista mucho de ser así.
Hay algunos profesores excelentes, tanto a nivel profesional como humano, pero lamentablemente son la excepción y no compensan el resto de la experiencia.
Hay otro tipo de profesor con el que es mejor no tener ningún conflicto (por mucha razón que tengas) y mantener un perfil bajo (o, en su defecto, llevarte muy bien), ya que, según su criterio personal, decidirán si te mereces una nota u otra, porque mirarán a quién le pertenece ese examen antes de evaluar. También te podrán criticar delante de otros alumnos y profesores, compartiendo cosas que dejan muy en duda su profesionalidad. Otros profesores serán un desastre con su asignatura, hasta el punto de que tendrás que ir detrás para ver tus exámenes y saber la organización de las fechas de los mismos.
Las instalaciones, por otro lado (en mi caso estudiando laboratorio), dejan mucho que desear: muchos microscopios, pero pocos que funcionen al 100 %; la autoclave no funcionó hasta mediados del segundo año, y otros aparatos no funcionaron en ningún momento. Hay pocas prácticas de laboratorio en comparación con otros centros, lo cual es vergonzoso con la cantidad de dinero que se paga en todo el curso.
El tema de las prácticas es otro punto crítico: no se informa de los centros disponibles hasta pocos días antes de comenzar (literalmente), lo que dificulta mucho la planificación, especialmente si compaginas estudios con trabajo. Además, a la hora de cotizar las prácticas, nos asignan al grupo de cotización 7 (auxiliares administrativos), siendo conscientes de que no es el grupo correcto, sin intención de corregirlo ni de ofrecer una explicación, pese a haberla solicitado.
Cuando hagas aquí el proyecto de final de curso, puedes tener mucha suerte y que te toque un tribunal normal o bueno y te ponga la nota que te mereces o incluso más. Si te toca un tribunal malo (mi caso), te pondrán en todos los puntos “poco satisfactorio” en la rúbrica de evaluación de defensa y exposición. Tras una hora de conversación con el director del centro, su única respuesta fue que “ponía la mano en el fuego por sus profesores” y que, si no estaba conforme, mi única opción era presentar una queja a Educación. Ninguna revisión, ningún análisis objetivo, solo un cierre en banda. También tendrás que tener esta misma suerte con el tutor: puedes tener uno que se moleste en hacer entregas parciales, u otro que apenas te va a mandar un mensaje.
Hay otras muchas cosas que no voy a contar, pero la profesionalidad del centro queda clara con lo descrito. Por supuesto, no volvería al centro y tampoco se lo recomendaría a nadie. Si, aun con todo lo anterior, decides matricularte, solo espero que tengas suerte con el profesorado y puedas aprovechar al máximo la experiencia, dentro de las limitaciones que vas a encontrar.
Después de haber pasado 2 años en este centro, siento la necesidad de compartir mi experiencia de forma detallada para orientar a quienes estén considerando estudiar aquí.
Desde el primer día, las aulas me parecieron poco acondicionadas para un entorno de aprendizaje de calidad. Espacios pequeños, mobiliario incómodo, recursos limitados… En resumen, aulas que no están a la altura de lo que se espera de un centro privado. En el primer año, por ejemplo, en el aula donde estábamos más de 20 personas, solo había dos enchufes disponibles, ubicados junto a las papeleras, y el resto no funcionaban. Una situación totalmente absurda y poco práctica, especialmente cuando se requiere el uso de ordenadores o cargar dispositivos durante las clases. Nadie hizo nada al respecto en todo el curso. Las instalaciones en general, como las zonas comunes o los materiales disponibles, también están descuidadas y anticuadas. Todo esto choca directamente con el precio tan elevado que se paga por la matrícula y las mensualidades, lo cual resulta frustrante.
Uno de los puntos más conflictivos de mi experiencia ha sido la gestión de las prácticas. Si ya de por sí es complicado compaginar estudios y trabajo, el centro no solo no facilita este proceso, sino que lo complica aún más. No hay planificación clara, los tiempos y las comunicaciones son deficientes y, en muchos casos, te dejan completamente a tu suerte. Para muchas personas, estas prácticas son fundamentales para su formación y su futuro laboral, pero en este centro parecen tratarlas como un trámite sin importancia.
De hecho, durante el primer año, la dirección fue prácticamente inexistente. La directora desapareció por completo, sin dar explicaciones ni asumir responsabilidades. Esto generó un vacío de liderazgo total y una sensación de abandono por parte del alumnado. Cualquier intento de obtener respuestas o soluciones era ignorado o desviado, lo cual contribuyó a un ambiente de desorganización e incertidumbre constante.
En cuanto al control de las faltas y ausencias en clase, la gestión fue extremadamente rígida e inflexible. En el primer curso, a veces me veía en la necesidad de ausentarme unos 10 minutos antes de que acabara la clase para poder coger el autobús y llegar a tiempo a mi trabajo. Sin embargo, a pesar de estas circunstancias, el centro me ponía la falta completa, sin considerar la situación ni ofrecer ninguna flexibilidad o solución. Esto dificultaba aún más la compatibilidad entre el estudio y las obligaciones laborales, generando una presión innecesaria y poco realista para los estudiantes que trabajan.
Otro aspecto que me decepcionó fue la actitud general de buena parte del profesorado. En muchas ocasiones, parecía que te estaban haciendo un favor al explicarte algo. La implicación, la vocación y la paciencia brillaban por su ausencia, lo que genera un ambiente poco motivador. Resulta frustrante estar invirtiendo tanto tiempo, esfuerzo y dinero en una formación que, en teoría, debería ser de calidad, pero en la práctica deja muchísimo que desear.
A pesar de todo lo anterior, quiero hacer una mención especial a Sandra, una profesora que realmente marca la diferencia. Es una persona maravillosa, cercana, entregada y con una verdadera vocación docente. Se nota que disfruta enseñando y que se preocupa porque sus alumnos aprendan. Su forma de explicar, su actitud en clase y su implicación son de las pocas cosas que realmente valoré durante mi paso por el centro. Ojalá hubiera más profesionales como ella.
En conclusión, mi experiencia no ha sido positiva y no recomendaría este centro a nadie.
Rozona Formación es, sin duda, una de las mejores opciones para quienes buscan una educación de calidad. Desde el primer momento, se nota el compromiso y la pasión con la que trabajan tanto los profesores como el equipo directivo.
Los docentes son auténticos profesionales, con una vocación impresionante y una metodología que hace que aprender sea una experiencia enriquecedora y motivadora. Se preocupan por cada alumno, adaptándose a sus necesidades y ofreciendo una enseñanza cercana, clara y efectiva.
El equipo directivo, por su parte, es excepcional. Siempre atentos y dispuestos a ayudar, crean un ambiente educativo inmejorable, donde prima la excelencia académica y el bienestar del alumnado. Su gestión impecable se refleja en cada detalle, desde la organización de los cursos hasta el apoyo constante que brindan a estudiantes y profesores.
Si buscas un centro donde la calidad educativa y el trato humano sean una prioridad, Rozona Formación es, sin duda, la mejor elección. ¡Totalmente recomendable!
Al menos, para hacer el Superior de Radiodiagnóstico, no lo recomiendo para nada. Para estar pagando lo que pagas de ciclo, hay aulas en las que teníamos que turnarnos el enchufe de encima de la papelera para poder cargar un portátil; se te funden las luces de clase o parpadean durante horas (sin esperanzas de que nadie te las cambie después de más de dos semanas de haberlo notificado) y demás.
He de decir que, del primer año, más allá de las instalaciones, no tengo quejas. Un equipo docente maravilloso que de verdad se involucraba en la situación personal de cada alumno y ayudaba, entre otras cosas, a conciliar trabajo y jornada académica. Quiero agradecerles esto de manera específica a Sara, Alicia, Inés, Lucía y Alejandra.
Ahora, en lo que fue el segundo curso, me pareció nefasto. El cambio de docencia más que ayudar dio dificultades para conciliar trabajo y estudios e incluso me atrevería a decir que las correcciones y sistemas de calificación en los exámenes de ciertos docentes (dos, cuyo nombre no voy a decir por decencia) no tenían demasiado sentido y daban a entender que la corrección iba más por nombre que por resultados reales en el examen. Dichos docentes incluso parecía que iban a fastidiarte la nota más que a ayudarte como alumno.
De cara a las prácticas, no puedo decir ni una sola palabra buena por parte de la gestión interna del centro. Se me llegó a decir que el trabajo no era una causa justificada para coger un turno fijo y que la única solución posible era escoger un sitio de prácticas y, el primer día, preguntar a ver si sonaba la campana. En caso de que no lo hiciese y optase por mantener mi trabajo en vez de mi plaza en dicho centro de prácticas, yo perdería la plaza y ellos no estarían obligados a darme otro centro, por lo que habría perdido una convocatoria entera por haber escogido tener comida en la nevera en lugar de hacer las prácticas en algún centro.
Mis agradecimientos también a Sandra, que, del equipo docente de segundo, me pareció la única que se involucró con sus alumnos. En resumen, no volvería a ir a Rozona Formación, y menos trabajando a jornada completa al mismo tiempo.
Si lo que buscáis como alumnos es utilizar el ciclo como puente para acceder a la universidad o simplemente para aprender una profesión como es la de técnico de radiodiagnóstico, no recomiendo para nada este centro actualmente.
He de decir que en el primer curso aún quedaban profesoras que te ponían todas las facilidades para que aprendieras la materia, como fueron Inés o Sara.
Sin embargo, en el segundo curso hubo tanto cambio de profesorado como de dirección. Por un lado la dirección fue prácticamente ausente (por x motivos la persona que estaba de directora estuvo de baja y no se cubrió la plaza), lo que acabó pagándose en la gestión de las prácticas; por otro lado el profesorado, que más que ofrecerte facilidades, lo que parecía que buscaban era otorgarte la menor calificación posible, aparte de las pocas aptitudes que mostraban para la enseñanza (especial mención a Guillermo y Araceli, a cual más mezquino).
En resumen: si tuviera que volver a hacer el ciclo, está claro que en Rozona no repetiría.
Les cuento mi historia mande a mi hija a este centro porque al ser de pago considere que estarían pendientes de mi hija, ya que mi hija no es que no esté capacitada pero si necesita que la apoyen los profesores y le expliques más .bueno el caso es que mi hija suspendió una asignatura, que por lo que me informe no es la más importante, no es que quiera desmerecer ninguna pero vamos que las más complicadas aprobó y no le dan el título por una asignatura, cuando incluso en carreras aniversarios si dejas una te la dan de gracia y eso que ya hablanos en cosas mucho más importantes ,mi hija quería sacar lo de auxiliar de enfermería se esforzó dentro de sus posibilidades y aprobó todas menos una que la dejo con un 3 y picó pues en vez de mandarle un trabajo algo para subir nota se cargan el futuro de una chica de 18 años en fin está es mi historia y bueno yo como padre separado llamo para pedir cita e ir con mi hija para pedirles porfavor si ahí algo que podamos hacer y me contestan que ya estuvo su madre que no ahí más que hablar que solo hablan con la niña que es mayor de edad y quien creen que paga la academia? En fin me dicen que el director lleva meses de baja que lo sustituye la de administración, cosa que no entiendo la de administracion lo hace todo lo mismo que un directOR? y para que estudiamos entomces? pero encima lo hace por teléfono y hablando de una foma que no me gusta nada.
buscas teléfonosbpara poner una queja y solo sale es de esa acadenia es increible en fin poco mas que añadir que pienso ir a la oficiana del cpnsumidor y hacer varias cosas mas para que esto no quede asi sin mas,espero poder ayudar a mas padres que esten en mi caso
Gran academia para FP
Pésima organización, el profesorado sin comentarios. No están preparados para impartir clases y menos elegir prácticas.
NO VAYÁIS
Un centro maravilloso. Desde director hasta recepción, es un 10.
He estudiado el grado superior de imagen
para el diagnostico y medicina nuclear con
el fin de acceder a la universidad. No se lo
recomiendo a nadie, la organización del
centro es pésima desde secretaria hasta
dirección y jefatura de estudios, si tienes
alguna duda o problema solo saben
mentirte o darte largas. Los certificados del grado para inscribirnos a la universidad
llegaron tarde y mal. Sin duda no repetiría
la organización es pésima y el profesorado por lo menos en técnico de rayos deja mucho que desear después de pagar 6000€ un espera un poco de organización no lo recomiendo a nadie
Muy buenos profesionales y el trato al público muy bueno
Muchas gracias por tus palabras Ana. :)
A 0.27 km
A 0.31 km
A 0.35 km
A 0.43 km
A 0.52 km
A 0.66 km
A 0.66 km
A 0.7 km
A 0.73 km